Los efectos del cambio climático en las costas

El cambio climático en las costas se empieza a dejar sentir y a medida que pasa el tiempo aumentan los efectos negativos sobre las mismas.

¿Estaremos a tiempo de poder detener el avance del incremento del nivel del mar?

Los efectos del cambio climático en las playas

El cambio climático amenaza a las playas. Foto: Propia, en Punta Cana, enero de 2018.-

 

Ineludiblemente el fenómeno antrópico causará un sinfín de los efectos del cambio climático en las costas del planeta. 

 

Por Marcelo Moscoso Pantoja, consultor ambiental, en vacaciones.

El cambio climático es el mal “ya no silencioso” que acecha la existencia de ¿buena cantidad de vida? No lo sé, pero con seguridad que será brutal el precio a pagar.

Por casualidades de la vida, mientras escribo estas ideas me hallo en un balneario impresionante.

Se llama Punta Cana, está en República Dominicana y es el centro turístico mundial por excelencia, sino pregunten a los rusos (ordinarios), ingleses (prepotentes) y a nosotros los iberoamericanos (los buenos de la película).

Retomando el tema, he medido la altura en la que se hallan los complejos hoteleros y las viviendas de las personas (claro está). No sobrepasan los 2 metros sobre el nivel del mar (no cuentan las montañas, obviamente).

Los efectos del cambio climático en las costas.-

 

Seguiré hablando de mi experiencia, son monumentales el más de centenar de complejos hoteleros en la zona.

Muchas personas viven a menos de 1 hora de donde estoy (un lugar llamado “Royalton”) como la ciudad de Higuey, y otras localidades menores.

Sabemos, porque más del 97 % de la comunidad científica (seria) coincide que el ser humano es el causante del cambio climático, por algo se le llama “antrópico”.

Mientras más combustibles fósiles quemamos (lee el top 10 de los 10 generadores), más Gases de Efecto Invernadero (GEI) liberamos a la atmósfera, alterándola y causando el calentamiento global, la perturbación más grande y claro, los efectos de esta alteración climática son inimaginables.

El incremento del nivel del mar en las playas.-

 

El derretimiento de los glaciares, principalmente, está influyendo en el incremento en el nivel de las aguas del mar.

Están subiendo amenazando a millones de habitantes a lo largo y ancho del planeta. No es la excepción este trozo de “paraíso” llamado punta Cana.

¿Lo paradójico?

Radica en que los países más amenazados son los que menos Gases de Efecto Invernadero (Lee el artículo sobre los principales países responsables en la emisión de los GEI) causan y liberan a la atmósfera, son a su vez los que más recursos económicos y tecnológicos tienen para emprender acciones de “mitigación” y “adaptación al cambio climático”.

China, Estados Unidos de Norteamérica, la Unión Europea son los grandes contaminadores, pero, ¿es justo que todos pequemos?

¿Es justo que un personaje “nefasto” para el ambiente como el presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump y esa estructura de miembros negacionistas del cambio climático, expolien las organizaciones que otrora ayudaban a la ciencia?

La Agencia de Protección Ambiental o (EPA) es un ejemplo, y patético, desde órdenes para evitar desde el uso de terminología por sus sinónimos (ya deben evitar decir “cambio climático”), por ejemplo.

Por su lado, China, el gigante, aún depende del sucio pool de combustibles fósiles, seguirá siendo el país que más gases genera a la atmósfera (siempre por debajo per capita norteamericano) pero ahora tienen un llamado a ser la nación que lidere la lucha contra el cambio global.

¿Lo hará? ¿La economía será prioritaria sobre la salud de su cansada y “asfixiada” población o seguirán por la senda del desarrollo para ser una gran nación que crece de la mano con el medio ambiente, es decir, el desarrollo sostenible como eje principal.

El incremento del mar en países y países.-

 

Desde luego que toda pérdida de vidas, bienes, servicios, y demás es lamentable.

Pero, como ya lo venía diciendo, el impacto social, económico y ambiental entre una nación subdesarrollada (eufemismo: en vías de desarrollo) y uno desarrollado es totalmente distinto (generalizo).

Por ejemplo en Miami, Florida, vemos como el paisaje cambia año tras año construyéndose multimillonarios rascacielos y viviendas (Miami es una de las ciudades que desaparecerán ante una subida menor de las aguas del mar).

Nota: Una vez pregunté a un sujeto que vive en Miami sobre la razón de invertir cientos de miles de dólares en una vivienda a sabiendas que a futuro podría perder la inversión.

La respuesta fue: “no me importa, hasta que eso suceda yo paso a mejor vida, mis hijos gozarán de los avances tecnológicos que salvarán a la ciudad”. Mmmmm, no me satisfizo la respuesta pero la respeto.

En otra mano, el delta de Bangladesh, superpoblado, sin espacio para trasladarse, apiñados, conviviendo con las aguas residuales y basuras, ¿te das cuenta del problema de potenciales refugiados ambientales serán?

Olas de personas sedientas, que buscan tierra firme otras, o tal vez un lugar dónde poder sobrevivir trabajando y siendo víctimas del racismo, la xenofobia y la ignorancia de los otros.

El párrafo que leíste es la condensación del libro “Algo, Ahí Fuera” de Bruno Arpaia (2016 – Alianza Editorial) donde la novela tiene como leitmotiv el excesivo calentamiento global y las migraciones de las personas que vivían en el sur de Europa hacia el norte, mucho más allá de Dinamarca, donde aún quedaba algo de agua.

Y el paraíso de Punta Cana desaparecerá víctima del mar.-

 

No, no es un artículo patrocinado por una hotelera (ya quisiera yo), insisto, me cuesta estar reposando, viendo el océano, una deliciosa brisa caribeña y pensamientos sobre qué y cuándo pasaremos el punto de no retorno.

El enjambre de turistas ni se inmuta en pensar un momento que hemos tenido la dicha de visitar uno de los 10 o 100 lugares que serán parte de la historia.

Regreso a la punta del ovillo, si este pequeño país, no solo territorialmente hablando sino que no genera casi “nada” de Gases de Efecto Invernadero será víctima de los grandes, ya te dije, China, Estados Unidos de Norteamérica y la Unión Europea.

¿Es justo? ¿Es ético? ¿No deberían haber mecanismos compensatorios reales, tangibles y que comiencen a implementarse ahora mismo en materia de mitigación y adaptación a los efectos climáticos causados por el ser humano?

En efecto que en la exitosa COP 21 de París, el “compromiso” más exitoso en materia de lucha global contra el incremento de la temperatura global a menos de 2 grados centígrados, y claro, la reducción de GEI, sobre todo del dióxido de carbono CO2, junto a un fondo de algo de 100.000 millones de dólares para enfrentar el caso ¿es suficiente?

– Lee sobre la COP 21 – Acuerdo de París

Al no ser vinculante no parece que podrá cumplir con los objetivos, y sobre mojado, llovido, Trump anunció que su gobierno se retiró de los países firmantes del Acuerdo de París.

Es un sujeto muy especial y ya todos lo sabemos. Hasta Siria que está en una guerra que se cobró casi medio millón de habitantes no se ha retirado de la cruzada mundial. Juzga entonces.

Pasemos la página y cambiemos estos pensamientos desordenados (lo siento) dejando en constancia que las bellas playas y complejos hoteleros de “Quisqueya la bella”, como se conoce a la isla, está en la lista de próximos países a desaparecer.

El planeta aletargado y adicto a los combustibles fósiles.-

 

Las energías renovables, limpias, perennes, inagotables, están en pleno avance tecnológico pero aún falta mucho camino por recorrer.

Las grandes economías no repararán a la hora de poner en la balanza qué fuente de energía es más barata.

Para la abrumadora mayoría de las naciones gana y de lejos, el gas natural, el petróleo (sea convencional o por rompimiento hidráulico o “fracking” y el sucio carbón).

Las energías eólicas y solares, principalmente, están a todo implementar y mejorar la I+D pero sorteando presupuestos reducidos y “bombas” políticas junto a el cabildeo de grandes petroleras (Y aquí me planto firme diciendo que no es ninguna teoría conspirativa).

La descarbonización planetaria debe aumentar el ritmo, mientras más rápida sea la modificación de la matriz energética actual y puedan crecer las tajadas de las energías limpias, mejor será para todos.

Si vale la analogía, somos drogodependientes que necesitamos el trabajo de los médicos y el soporte de la familia y los amigos, pero sobre todo las ganas de uno mismo por detoxificarse.

Bueno, como planeta, como sociedad global debemos hacer lo mismo; no más carbón por favor.

Aquí viene una pregunta, sé sincero contigo y no te engañes, ¿haces algo por la preservación ambiental o delegas la solución de los problemas a otros países y a los científicos?

¡Despierta que nadie hará tu trabajo!

 

Modifica tus hábitos de vida para establecer un estilo de vida más “ambiental”. No, no es convertirte en hippie y dejar de bañarte.

Usa el sentido común:

Apaga las luces que no utilices, promueve el uso del transporte público, recicla tus residuos, apoya a las campañas de reforestación, no seas uno más que cae en la complicidad del consumismo y sé crítico, no te conformes con los “enlatados” que te meten a diario. Ejerce tu análisis crítico.

No quiero que la playa desaparezca.-

 

Bueno, voy terminando este popurrí de ideas, es una libertad que me doy, estoy de vacaciones y no puedo dejar de aportar con algunas palabras a la hora de divulgar, a mi manera, lo que vea pertinente hacerlo en materia de educación sobre el cambio climático.

Por el momento tenemos dos caminos para intentar combatir eficazmente al zafarrancho ambiental.

Apoyemos, sigamos atentos el desarrollo y la evolución de los pasos que deben seguir las naciones, tu país, en el compromiso de la COP 21 de París. Necesitamos que los gobiernos se involucren en la cosa climática.

El cambio comienza en tu hogar, en tu oficina, en tu ambiente. Usa tu sentido común, da una mano al medio ambiente y no te olvides que el consumismo es la mejor aliada para la generación de gases invernaderos. Reduce el tamaño de tu huella ecológica, será muy beneficioso.

Es todo apreciado colega, todos tus comentarios son bienvenidos, estás invitado a aportar sobre el tema que titulé como “Los efectos del cambio climático en las costas de Punta Cana y del planeta”.

Prometo colocar las fotografías que tomé, hoy es mi último día en este bastión de la naturaleza y tengo el placer de participar en una excursión por un sendero de flora tupida (pero que en un tiempo será “recuperada” por el incremento oceánico.

Ah, ya conocen mis ideas y quienes no, les digo que no soy apocalíptico ni nada por el estilo, simplemente no me gustan los eufemismos.

Con todo placer, me despido: MSc. Ing. Marcelo Moscoso Pantoja, consultor ambiental – Tarija, Bolivia.

P.D. No me dejes solo, participa enriqueciendo el artículo, el tema de los efectos del cambio climático en las costas y en los ecosistemas cercanos a las mismas merece acciones urgente.

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adminncc

Magister en Ciencias Agropecuarias; Medio Ambiente, licenciado en Ingeniería Agronómica, Especialidades en Gestión Ambiental Integral.

4 comentarios:

  1. Fernando Paraguana

    Genial, pero qué preocupante el tema. Un lujo Marcelo.

    • Gracias por tu comentario, concuerdo plenamente el hecho que los que contaminan más deben estar más involucrados en las medidas de mitigación y/o adaptación que se requieran.

      Saludos,

      Marcelo

  2. Fernando Paraguana

    Y decía … el Desarrollo Sostenible nos permitirá crecer con cuidado con el medio ambiente, sin tener que renunciar al mismo pero claro, haciéndolo de manera sostenida y recibiendo la OBLIGACIÓN de las economías grandes RESPONSABLES del tema. El enlace del que TODOS deben leer es: https://goo.gl/adHvju

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